Muchos dicen que es solo fútbol y que solo son jugadores sin sentimientos.
Andres Iniesta nos demuestra lo contrario.Ella es Kenza, una niña francesa con progeria (enfermedad genética), quien pudo conocer a su ídolo, Iniesta previo al partido entre Barcelona y Nice.
Incluso salió a la cancha de la mano de su ídolo previo a la ceremonia de inicio del partido.


