A mediados de Julio, el Real Madrid sigue en la constante carrera que el mercado de fichajes le está suponiendo este verano. La reciente marcha de Iker Casillas sigue dejando en la portería un hueco imprescindible de cubrir y parece ahora que Casilla (actualmente en el Español) podría ser repescado para la próxima temporada.
Casilla tiene contrato hasta 2018 y una cláusula de rescisión que asciende a los 20 millones de euros. Sin embargo, el Real Madrid posee el 50% de los derechos del jugador y esto zanjaría la operación en máximo 10 millones de euros.
En todo caso, el Real Madrid ofreció inicialmente 4 millones que fueron tajantemente rechazados por el club. Ahora la cifra se mueve en torno a los 6 millones de euros y parece que ambas partes están muy interesadas en que la operación se lleve a cabo.
Por parte del Real Madrid, esta es una estrategia que ya viene siendo costumbre en las últimas semanas, la de repescar jugadores anteriormente cedidos. Lo ha hecho con Casemiro, lo ha hecho con Lucas Vázquez, con Cheryshev y ahora parece que Casilla se une al selecto grupo.
Por su parte, el propio entrenador del Español reconoce que es una oportunidad única. Segio González así lo ha reconocido en unas declaraciones a la prensa.
Pero lo más acuciante de la operación no es la necesidad del Real Madrid ni los deseos de Casilla, sino la situación económica que sufre el Español, con más de 130 millones de euros de deuda y un pago inminente de 10 millones que tiene que hacer efectivo en pocas semanas.
Ni la venta de jugadores ni el cierre de una gran cantidad de servicios añadidos del club está acercando a la directiva hacia una posición de fuerza respecto a la deuda acumulada, por lo que cualquier esfuerzo que le acerque a su objetivo servirá, al menos, para aliviar la presión sobre el club.
