Nuevo error del Real Madrid, aunque esta vez más burocrático que deportivo. En el pasado encuentro de Copa del Rey frente al Cádiz, Rafa Benítez utilizó el talento de Denis Cheryshev para ponerlo como titular, algo que se mostró sobradamente efectivo al ser autor de un gol más que decente.
Sin embargo Cheryshev no debió marcar, de hecho no debió ni siquiera haber ido al partido. El jugador acumuló en la pasada edición de Copa del Rey 3 amarillas y la sanción impuesta le obligaba a quedarse fuera del primer partido siguiente de Copa del Rey, que era precisamente el que el Real Madrid disputó contra el Cádiz el pasado 2 de diciembre.
El Comité de Competición recibió una reclamación por parte del Cádiz y, pese a que Benítez sacó del campo a Cheryshev con el fin de acogerse a una actitud de buena voluntad, el mal ya estaba hecho.
La sentencia es clara, el club que cometa alineación indebida durante una competición oficial queda automáticamente eliminado de la misma sin tener en cuenta ninguno de los resultados obtenidos hasta ese momento y además debe pagar una multa que puede oscilar entre los 6.001 y los 9.000 euros.
La multa se desconoce y, viendo la franja económica en la que se mueve no le va a importar mucho al club. Sin embargo, la sanción se ha hecho efectiva, las apelaciones del Real Madrid se están desestimando a toda velocidad y parece que no hay posibilidades certeras de que los blancos puedan competir por la Copa del Rey en esta ocasión.
Después del fiasco del 0-4 ante el Barcelona, de que el Atlético de Madrid se le haya adelantado en la Liga y esta “chirigotada” inexplicable, por mucho que Emilio Butragueño en su calidad de director de Relaciones Externas intente justificar a la afición que no habían recibido la comunicación de forma correcta, constituye un grave error (otro más) del club, que pone al presidente Florentino Pérez, a Rafa Benítez y a la directiva del Real Madrid en general, en el punto de mira de la afición.
