Barcelona 1, Valencia 2. Semejante resultado parecía imposible en el anterior 7-0 sufrido por el conjunto valencianista en Copa del Rey. Sin embargo en las últimas semanas la Liga ha cambiado al completo. De escaparse en solitario a estar empatados con el Atlético de Madrid y a un punto del Real Madrid. Todo podría decidirse en la última jornada de la competición española.
¿Cómo se ha llegado a esta situación? El Barcelona seguía en su nube de ensueño cuando se enfrentó al Getafe y lo ganó por 6-0 en la jornada 29. Muchos creen que fue el gol de Cristiano en el Clásico el que comenzó la debacle, pero la verdad es que el empate 2-2 contra el Villarreal fue la primera alarma de que algo comenzaba a pasar. Luego vendría el Real Madrid, la Real Sociedad y el Valencia, partidos que perdió de forma consecutiva. Y no podemos olvidarnos del varapalo sufrido en la Champions League frente a un Atlético de Madrid en estado de gracia.
Las teorías se acumulan. ¿La MSN ya no funciona como antes? ¿Es una mala estrategia centrar todo el equipo a una ofensiva de Messi, Suárez y Neymar dejando el resto del campo al antojo del rival? ¿Es la acumulación de partidos la causante de un bajo estado de forma generalizado? Sea como fuere, el Barcelona tenía que perderlo todo para que el resto de rivales le alcanzara, ¡y ha cumplido las nefastas expectativas!
Por descontado no hay que quitar mérito ni al Real Madrid ni al Atlético de Madrid que están haciendo una segunda parte de la Liga de auténtico infarto, demostrando su superioridad frente a cualquier rival.
Quedan ya pocas jornadas para el final y los equipos se miran casi con igualdad de oportunidades para ganar. Excepto el Barcelona, que tendrá que demostrar su valía después de haber sido el peor equipo desde aquél sueño balsámico ante el Getafe.
