La Liga ha terminado pero el fútbol sigue. Si ganar el campeonato nacional más importante parecía difícil, la gesta que tiene ante sí no es precisamente sencilla. El domingo 22 de mayo se enfrenta al Sevilla en la siempre intensa final de la Copa del Rey, en el Vicente Calderón.
Una vez eliminados de Champions, los azulgrana sólo pueden aspirar este año a un doblete de Copa + Liga, algo que de todas formas no desmerece en ningún momento su labor futbolística. De hecho, la hazaña de ganar la Copa del Rey supondría conseguir el doblete por segundo año consecutivo, algo que precisamente no han conseguido muchos equipos en la historia del fútbol español.
El Barcelona es uno de los pocos equipos que ya lograron este reto, pero fue hace mucho tiempo, en las temporadas 51-53. Previamente se le había adelantado el Athletic Club, que hizo lo mismo todavía hace más años, en las temporadas 29-31.
Ahora bien, los del Sevilla también podrían conseguir su propio doblete. Mañana se enfrentarán al Liverpool en la Europe League, cuyo trofeo este año tiene muchas posibilidades de quedarse en las vitrinas del club andaluz.
Por descontado, ganar la Europe League y luego la Copa del Rey es un bálsamo reconfortante después de un séptimo puesto en Liga que, si bien les vuelve a colocar en zona de Europe League, lo cierto es que los rojiblancos aspiraban esta vez a entrar en Champions. Para ser justos hay que decir que el Villarreal ha estado este año intratable y se ha aferrado a esa cuarta posición como si le dependiera la vida de ello. Ni Celta ni Athletic Club de Bilbao han podido quitarle el sueño de Champions aunque les ha faltado muy poco a los dos.
