El Real Madrid se jugaba media Liga esta semana ante el Sevilla, no porque el equipo rojiblanco pudiera amenazar su hegemonía de este año, sino porque el Barcelona ha protagonizado una final de temporada digna de campeones.
No obstante, ya no puede hacer nada el Barcelona salvo seguir soñando con que los blancos pierdan ellos mismos la última jornada ante el Málaga. Si sucede, el Barcelona tiene que ganar y hacerlo con una diferencia de goles a favor que le permita superar por ese valor a su rival, pues por puntos ya es imposible conseguirlo.
Lo cierto es que parece poco probable que esto suceda. Para ir quitando esperanzas, el Real Madrid ha barrido literalmente al Sevilla en un 4-1 que demuestra el buen estado del líder de la clasificación.
Con un gol de Nacho bastante precipitado, dos goles de Cristiano Ronaldo y un definitivo tanto de Kroos, el Real Madrid demostraba una superioridad intratable ante el Sevilla, que no debe tampoco menospreciarse con un tanto de Jovetic.
Lo cierto es que el equipo andaluz ha firmado una decente temporada, pero la clasificación en el tope se paga muy cara este año y, de momento, solo el Barcelona puede plantar rivalidad dañina al Real Madrid.
La “final” se jugará realmente en otra ciudad andaluza el próximo 21 de mayo. La victoria para los blancos le dará prioridad sobre cualquier otra combinación matemática de los rivales. Si empata o pierde, solo ellos podrán perder la Liga.
También se juega ese fin de semana el acceso la Copa de Europa, con Villarreal confirmado, pero Real Sociedad y Athletic todavía a un punto de diferencia y con unos rivales bastante notables a final de temporada, representados por Celta y Atlético de Madrid, respectivamente.
