Tras el fichaje de Neymar Jr. por el PSG francés mediante un cheque legal pero agresivo, de 222 millones de euros, el Barcelona no se ha quedado precisamente parado ante la pérdida de una de sus estrellas.
Ha intentado mejorar su plantilla con fichajes que aún a día de hoy son duda por su relación calidad-precio. Ha puesto una demanda contra el propio Neymar por considerar que ha incumplido su compromiso, en base a la prima que cobró con previsión. Le ha añadido intereses. Pero tampoco le ha parecido suficiente.
La tensión entre el PSG y el Barcelona todavía ha subido un peldaño más con el interés por parte del club azulgrana sobre el jugador Di María. El Barcelona ha mostrado oficialmente la propuesta de fichaje del que fuera jugador del Real Madrid e incluso Bartomeu ha llamado al dueño actual del PSG, Nasser Al Khelaïfi, pero sin ningún éxito.
El dueño del club ha recibido una llamada directa del máximo dirigente del Barcelona para comentar el fichaje. La respuesta ha sido contundente, según Al Khelaïfi, es imposible que el argentino deje el club.
Esto obviamente no solo cierra las puertas al Barcelona, también frena cierto atisbo por parte de Di María de abandonar el club francés. El PSG quiere a Di María, sea por tensión o no con el Barcelona, pero no va a dejar que se vaya al menos durante esta temporada.
Sin embargo, muchos analistas celebran este desacuerdo. Consideran que Di María no está ya en su mejor momento, considerando que debería haber demostrado mucho más en una Liga inferior a la española y, obviamente en comparación al alto rendimiento que sí mostró en el Real Madrid.
Sea o no Di María aconsejable para el actual equipo de Valverde, de momento el PSG bloquea su marcha al Barcelona y la tensión sigue creciendo.
