Sorpresa en las noticias deportivas de la semana anterior, aunque para muchos analistas era ya previsible. Diego Simeone finalmente seguirá como entrenador del Atlético de Madrid durante, al menos, tres temporadas más hasta 2021.
Este escenario era el que originalmente quería el club, pero fue el propio técnico argentino el que lo trastocó, reduciendo un contrato original de 2020 como fecha máxima a 2018. Terminaba pronto el contrato y, al final, Simeone ha querido realizar la renovación de su compromiso con el club rojiblanco.
Simeone y un proyecto de larga duración
Simeone ha hecho un trabajo inmejorable con el Atlético de Madrid. Teniendo en cuenta recursos, sanción de la FIFA y competitividad de los rivales más fuertes de La Liga, como el Real Madrid y el Barcelona, los resultados del club madrileño son excepcionales. “El mejor equipo de los mortales” lo categorizan muchos aficionados.
La labor de Simeone está fuera de toda duda, pero el hecho de que va a tener un duro trabajo por delante, también. El equipo se encuentra en plena reestructuración, limitada precisamente por la sanción del TAS, que le ha obligado a mantener a muchos jugadores que habrían dejado ya la plantilla.
Una de las incógnitas es Diego Costa, cada vez más cerca de regresar al que considera su equipo, pero cuya situación no ha quedado resuelta del todo. Se le suma además la posibilidad de la salida de Griezmann. El jugador es considerado uno de los mejores de toda La Liga, pero el Chelsea está demasiado interesado en el jugador, quien también tiene sueños de seguir jugando en nuevos equipos.
Finalmente, queda Oblak como último principal dilema. El guardameta ha dejado claro que tras esta temporada puede hacer las maletas sin despeinarse, por lo que el club tiene apenas un año para convencerle de que, con Simeone, tendrá minutos y triunfos garantizados.
