En Alemania los titulares han tenido a Ancelotti presente en casi todos los medios deportivos. El entrenador italiano ha terminado siendo despedido del Bayern de Múnich tras su derrota ante el PSG francés por 3 a 0. Los argumentos son numerosos en su contra, aunque también hay cierta polémica que lleva a pensar que el italiano buscó forzar el despido.
Las tensiones entre jugadores y entrenador llegaron a lo más alto en los mismos entrenamientos. Según medios de comunicación alemanes, algunos de los jugadores habrían decidido entrenar en secreto, debido a la supuesta falta de exigencia de los entrenamientos que Ancelotti les pedía.
El número de jugadores que han exigido medidas como el despido del entrenador ha ido acumulándose conforme pasaba el tiempo. Se ha confirmado que hasta 8 futbolistas habrían presionado al club de una manera u otra (algunos han llegado a hablar con el director general Karl-Heinz Rummenigge) por la tensa situación.
Como es lógico, esto se ha llegado a ver reflejado en el terreno de juego con un Bayern de Múnich lejos del nivel competitivo al que los aficionados están acostumbrados a verlo. En una situación de este calibre, la derrota ante el PSG supuso el punto final de la relación contractual entre el equipo alemán y el entrenador italiano.
Sin embargo no todos piensan que la situación es fortuita. Muchos argumentos identifican una alineación voluntariamente ineficaz por parte del entrenador ante el PSG, que habría forzado la derrota inminente.
De hecho, el propio entrenador ha confirmado a las pocas horas de su despido que de momento no tiene intención de volver a entrenar, aunque ya había rumores de algunos posibles clubes interesados en él. Ancelotti ha asegurado que, por lo menos, en los próximos 10 meses no entrenará, por lo que en la presente temporada no lo veremos dirigiendo ninguna plantilla.
